El fracaso de la cámara Gesell no representa ninguna complicación en la investigación de la denuncia de abuso en el colegio Tulio García Fernández que hicieron los padres de un niño. En realidad, acelerará la realización de otras pericias que estaban previstas hacerse en el marco del expediente sobre el ataque, ocurrido hace tres semanas.
La más importante ya se inició. El fiscal Fernando Blanno ya envió a analizar el pelo que se encontró en el cuerpo del pequeño. Los peritos deben analizar si puede ser utilizado en una futura pericia genética. Este examen, según estimaron los investigadores, tendrá una demora de 72 horas.
Si sirve, el Ministerio Público Fiscal comenzará a ordenar que se realicen las comparaciones de ADN. El primero en ser convocado a esta pericia sería el ordenanza de 60 años que aparece como sospechoso en la investigación.
“Si es necesario, se analizará el perfil genético de todo el personal que trabaja en el establecimiento educativo. Esa fue una de las razones por las que se solicitó la nómina de todos los empleados”, indicó una alta fuente judicial.
También será fundamental el análisis de las imágenes que registraron las cámaras de seguridad del establecimiento educativo. Los pesquisas intentan determinar quién fue la persona que se acercó al pequeño cuando estuvo 15 minutos fuera del aula. La maestra, cuando declaró en la fiscalía, dijo que no había observado nada fuera de lo común y que ingresaron todos juntos al grado.
Otra posibilidad
Paralelamente, se confirmó que el pequeño será sometido a un tratamiento psicológico para que pueda recuperarse del difícil momento que vivió. El profesional, a lo largo de las sesiones, intentará descubrir lo que le sucedió. Y si lo consigue, será ese adulto quien declarará como testigo en la causa y sus palabras tendrán un importante valor probatorio.
Sobre el resultado de la cámara Gesell, en la fiscalía no se mostraron preocupados. En la Unidad de Investigación de Delitos Contra la integridad Sexual entienden que esto ocurre normalmente cuando se entrevista a niños pequeños. Estiman que sólo volverán a realizar esta pericia si fuera sumamente necesario, ya que no quieren revictimizar al niño.
Si bien todavía no hay una acusación formal contra nadie, el sospechoso tiene dos indicios en su contra: la víctima le habría dicho a su padre que se trataba de un “hombre malo”, y con esa información, el progenitor habría aportado una descripción para que se realice un retrato.
Así se llegó hasta el ordenanza. En un primer momento, las autoridades del Tulio informaron que había sido separado de su cargo, pero fue encontrado en una casa de retiro que el colegio tiene en El Cadillal.
Nuevo comunicado
El colegio sacó un nuevo comunicado el lunes dirigido a la comunidad salesiana y a los padres de los alumnos.
“Estamos consternados con la situación planteada, estamos absolutamente solidarizados con la familia involucrada y estamos haciendo todo de nuestra parte para contener a nuestros alumnos y sus familias, por lo que los hemos citado a una reunión, como así también al servicio de la Justicia, para esclarecer el hecho”, sostiene la nueva carta emitida por la institución.
En ese sentido, las autoridades explican: “ante los últimos acontecimientos, queremos contarles que tenemos un protocolo de sostenimiento de espacios de vida y prevención salesiano que regula situaciones criticas, ya que en el supuesto caso de que se diera una situación de esta naturaleza establece en el punto 56 f): ‘se debe apartar de inmediato (al sospechoso) de cualquier tarea vinculada al NNAJ (niño, niña, adolescente o joven)’”.
Luego se detalla sobre esa cuestión: “el día que tomamos conocimiento de la situación que nos aqueja, como lo expresó públicamente la mediadora externa (Dolores Suárez), que colaborará para facilitar el canal de diálogo entre las familias y el colegio, procedimos a separar de sus funciones en contacto con niños, niñas y adolescentes, a la persona mencionada por la familia, para que realice tareas de mantenimiento en un lugar totalmente alejado a la comunidad escolar, seis horas al día, dejando aclarado que no vive ni reside en el lugar de desempeño de dichas tareas”.
“Bajo ningún punto de vista vamos a encubrir o tapar hechos ni responsabilidades; muy por el contrario, estamos comprometidos con la búsqueda de la verdad, que es esencial para nosotros y para nuestra comunidad, respetando el secreto de sumario”, aclara el documento.
A su vez, también detallan que: “tomamos conocimiento por los medios que (el sospechoso) está citado por el Ministerio Público Fiscal, por lo que se ha procedido a llevar adelante las actuaciones legales correspondientes”.
“Queremos que quede claro que, de manera contundente, nuestra posición, al igual que la de nuestro arzobispo, es ‘tolerancia cero’ y vamos a seguir colaborando sin descanso para que se sepa la verdad en lo que nos solicite la Justicia, que es a la que le corresponde determinar responsabilidades, y en esa línea nuestra institución está disponible con el mayor respeto y cuidado de todas nuestras familias y niños”, concluye el comunicado, que lleva la firma del representante legal del colegio, Germán Ceferino Díaz, y del director, Ignacio Valdez.
Puntos clave
Los padres de un alumno se presentaron hace tres semanas en el Tulio García Fernández para denunciar que su hijo había sufrido abuso en la institución.
El niño había señalado a un empleado del colegio como un “hombre malo”. El padre aportó la descripción para elaborar un retrato del sospechoso
En la pericia de cámara Gesell, el pequeño no pudo precisar el lugar donde lo habían atacado ni quién fue el autor del hecho.
Un pelo que fue hallado por un perito será analizado genéticamente. La fiscalía pediría comparaciones de ADN de todos los empleados del colegio.